jueves, 29 de enero de 2009

¿Puede haber algo más fascinante que nuestra mente?

Alucinación hipnogógica. Acabo de enterarme que así se llama aquel estado psicodélico entre la vigilia y el sueño que tantas noches experimento.

Siempre me ha fascinado ese estado en el que, ya apunto de dormirme, y al mismo tiempo que puedo escuchar la televisión en la habitación de al lado, al vecino cerrando su ventana, o incluso oler la fritanga del que le da por cocinar a las tantas de la noche, el cerebro empieza a proyectar imágenes surrealistas y psicodélicas de manera totalmente independiente de mi voluntad; como si me encontrara ante una pantalla de cine, mi cerebro proyecta ante mí imágenes que de manera consciente jamás podría llegar a imaginar...
En muchas ocasiones vuelvo a la vigilia despues de estas "proyecciones" y, alucinada por la originalidad de estas, he tratado de mantenerme despierta durante un tiempo suficiente como para que se graban en mi memoria y ser capaz de recordarlas al día siguiente, pero siempre termino dejándome vencer por el sueño. He pensado incluso en tener una libreta en la mesilla de noche a modo de diario para tomar nota de estas imágenes; espero hacerlo algún día...

A veces pienso que ese estado tiene que ser bastante similar al estado de conciencia en el que los artistas alcanzan la creatividad para componer... si yo tuviera talento creativo seguro que esas imágenes me serían de gran inspiración... en fín, me conformo con ser capaz algún día de poner por escrito algunas de esas "proyecciones"... ¿puede haber algo más fascinante que nuestra mente?

martes, 27 de enero de 2009

Mi pobre hermano y su mujer tendrán que dormir hoy en un hotel. Su casa corre peligro de derrumbamiento y han desalojado a todo los vecinos. No se sabe cuando durará el desalojo, tan repentino e inesperado que no han tenido tiempo de coger sus enseres personales....

Y me pregunto, ¿Que echaría yo de menos si supiera puedo perder todo lo que tengo en mi casa? he cambiado tanto de residencia en los últimos años que no suelo echar de menos los pisos, habitaciones, muebes, etc... como un caracol, llevo mi casa a cuestas, allí donde esté yo está mi casa, incluso cuando viajo y me alojo en hoteles, a los dos o tres días ya considero esa habitación, esa cama, esa pequeña mesita de noche y ese baño mi lugar...
Objetos personales... sí, perder mis cartas me dolería tremendamente, las fotos, aquellas de negativos que no pudiera recuperar, por supuesto, uhmmm... libros, podría volver a comprarlos, la ropa no la echaría de menos,todos tenemos más de la que necesitamos.... ¿soy una persona poco sentimental o con poco apego a lo material? prefiero pensar que lo segundo....